En Planteka creemos que las plantas enriquecen nuestras vidas, no solo por embellecer nuestros hogares, sino por reconectarnos con la naturaleza. Pero, ¿sabías que incluso nuestras amigas verdes pueden dejar una huella ambiental mayor de lo que imaginamos? Desde su producción hasta su transporte, las plantas de interior tienen un coste ecológico que a menudo pasamos por alto.
Aquí te contamos por qué sucede esto y qué puedes hacer para disfrutar de tus plantas de forma más sostenible y responsable.
¿Por qué las plantas de interior tienen huella de carbono?
Tendemos a pensar que las plantas son “ecológicas” por naturaleza, pero la industria hortícola implica procesos que generan emisiones y residuos. Estos son algunos de los principales factores:
1. Transporte e importaciones
Muchas plantas populares (como la monstera, el ficus o la calathea) se cultivan en viveros fuera de España —como en Países Bajos, Centroamérica o el sudeste asiático— y se transportan por avión o camión, generando emisiones de CO₂.
2. Macetas y embalajes de plástico
La mayoría de las plantas vienen en macetas de plástico de un solo uso, muchas veces envueltas en más plástico para su transporte. Estos materiales rara vez se reciclan y terminan como residuos.
3. Sustratos con turba
La turba es muy utilizada en sustratos por su capacidad de retener agua, pero su extracción destruye turberas: ecosistemas clave para absorber carbono y conservar biodiversidad.
4. Invernaderos que consumen mucha energía
Cultivar plantas en invernaderos climatizados (especialmente fuera de temporada) requiere grandes cantidades de energía para mantener luz, temperatura y humedad constantes.
Cómo reducir el impacto ambiental de tus plantas
La buena noticia es que puedes seguir disfrutando de tus plantas y cuidar del planeta al mismo tiempo. Aquí algunas acciones sencillas:
1. Compra plantas locales
Apoya a viveros de proximidad que cultivan especies adaptadas a tu clima. Reduces emisiones de transporte y aumentas las probabilidades de éxito en casa.
2. Reutiliza o intercambia macetas
Evita comprar nuevas macetas siempre que puedas. Reutiliza las del vivero o busca opciones de segunda mano. La terracota y las macetas biodegradables son alternativas excelentes. También puedes unirte a intercambios de plantas o esquejes en tu comunidad.
3. Usa sustrato sin turba
Busca mezclas que contengan alternativas como fibra de coco (cocopeat) o corteza compostada. Muchas marcas ya indican con orgullo “sin turba” en sus envases.
4. Cuida las plantas que ya tienes
No tires una planta enferma o estresada: trátala. Son mucho más resilientes de lo que crees, y aprender a cuidarlas fortalece tu vínculo con ellas. Si no sabes por dónde empezar, nuestro servicio Plant Doctor puede ayudarte paso a paso.
5. Propaga e intercambia
La planta con menor huella de carbono es la que cultivas tú mismo. Propagar por esquejes es una forma divertida, económica y sostenible de ampliar tu colección sin comprar más.
6. Adapta tus elecciones a tu espacio
Evita cultivar plantas tropicales que necesitan calefacción o luz artificial en invierno. En su lugar, elige especies adaptadas a las condiciones naturales de tu hogar.
Cuidar tus plantas de forma sostenible no es cuestión de perfección, sino de consciencia.
No se trata de renunciar a tus plantas favoritas ni de sentir culpa por amar el verde. Incluso los pequeños gestos —como cambiar de sustrato o reutilizar una maceta— pueden marcar una gran diferencia. Lo importante es ser más consciente del origen de tus plantas y de cómo cuidarlas de forma que beneficie tanto a su salud como al planeta.
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💬 ¿Tienes algún truco sostenible que te haya funcionado? ¡Cuéntanos en los comentarios, nos encantará leer tu experiencia verde!
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