Cómo proteger las plantas del calor y la sequía

Con la llegada del verano, el aumento de las temperaturas y la disminución de las lluvias representan un verdadero desafío para jardines, terrazas y balcones. El estrés térmico y la falta de agua pueden dañar seriamente la salud de tus plantas si no se toman las medidas adecuadas.

En Planteka, te ayudamos a entender las necesidades de tus plantas en cada estación, combinando asesoramiento personalizado, cursos de jardinería y contenido práctico para que disfrutes de un espacio verde sano y duradero. 🌿

¿Por qué el calor y la sequía afectan tanto a las plantas?

  • Pérdida acelerada de agua por evaporación del sustrato y transpiración foliar.
  • Estrés hídrico, que limita el crecimiento y favorece el ataque de plagas.
  • Quemaduras solares en hojas jóvenes o sensibles.
  • Caída prematura de flores, frutos o incluso hojas como mecanismo de defensa.

👉 Entender estos efectos es clave para actuar a tiempo y evitar daños irreversibles.

Estrategias prácticas para proteger tus plantas

1. Ajusta el riego a las nuevas necesidades

  • Riega temprano en la mañana o al atardecer, cuando la evaporación es mínima.
  • Prioriza el riego profundo y espaciado, permitiendo que el agua penetre hasta las raíces.
  • Evita mojar las hojas: riega directamente en la base de la planta.
  • Incorpora riego por goteo si tienes un jardín o varias macetas: es más eficiente y evita el desperdicio.

💡 ¿Conoces el riego por inmersión? Es perfecto para macetas pequeñas y plantas sensibles. Aprende más aquí.

También tenemos un artículo con consejos de conservación de agua – léelo aquí

2. Mejora la capacidad del sustrato para retener humedad

  • Añade cobertura (mulch): fibra de coco, corteza de pino o grava decorativa.
  • Refuerza el sustrato mezclando perlita, humus de lombriz o compost para mejorar la aireación sin perder capacidad de retención.

💡 Evita usar solo turba en zonas muy secas: se compacta y repele el agua.

3. Protege del sol directo

  • Reubica las macetas más sensibles en zonas de semisombra o bajo toldos ligeros.
  • Agrupa las plantas para crear un microclima más húmedo y protegido.
  • Utiliza barreras naturales como celosías, cañizos o cortinas verdes.

Plantas mediterráneas como lavanda, romero y salvia toleran muy bien el sol directo y el riego espaciado.

4. Minimiza el estrés térmico

  • Evita podas fuertes, trasplantes o fertilizaciones intensivas durante olas de calor.
  • Usa fertilizantes suaves y de liberación lenta si es necesario nutrir la planta.
  • No cambies de golpe la ubicación de tus plantas: los cambios bruscos de luz y temperatura las debilitan.

5. Elige especies adaptadas al calor

Algunas plantas soportan altas temperaturas y sequías prolongadas con poco mantenimiento:

  • Bugambilia (Bougainvillea)
  • Adelfa (Nerium oleander)
  • Lantana
  • Yucca
  • Sedum y crasas
  • Agaves

👉 Consulta también nuestra guía de plantas resistentes al sol y la sequía aquí.

Señales de que tu planta está sufriendo por calor o sequía

  • Bordes marrones, secos o quemados en las hojas.
  • Hojas o flores marchitas o caídas antes de tiempo.
  • Sustrato que se seca excesivamente rápido después de regar.
  • Retraso en el crecimiento o aspecto general “apagado”.

📍 Acción inmediata: aumenta la sombra, revisa el sustrato, ajusta el riego y protege las raíces.

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💬 ¿Tienes alguna estrategia infalible contra el calor para tus plantas? ¡Déjanos tu consejo en los comentarios!

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